- La familia Rodríguez tiene 4 hijos (1 de otro matrimonio). Los Saldaña, dos.
A eso de las 2:00 a.m. de ayer, fue la última vez que Miguel Ángel Rodríguez, de 24 años, agarró la mano de dos de sus tres hijos.
Él, al llegar a su residencia, en el sector 2 de Santa Marta, San Miguelito, fue asesinado a cuchillazos por su vecino Vladimir Saldaña, de 35 años, quien también murió, tras recibir una herida que le propinó Rodríguez en la espalda, con la punta de una botella, según versiones de los vecinos que estaban presentes.
El hecho, que consternó a los residentes que lo observaron, comenzó cuando la primera víctima se acercaba con sus hijos a su casa y encontró a su mujer, apodada Chomba, dándose golpes con su vecina del frente, una supuesta oficial del Tránsito de la Policía Nacional.
Según dijeron a día a día, no se llevaban por malos entendidos que tuvieron desde que la supuesta policía le alquiló hace meses un cuarto.
Explicaron que el enojo de Rodríguez aumentó cuando observó a su esposa tendida en el suelo recibiendo golpes por la mujer y a Saldaña pateándole el rostro. Fue ahí cuando quebró una botella y le incrustó el vidrio al hombre en la espalda.
Veíamos parte de los intestinos afuera del cuerpo de Miguel. Fue horrible, expresó una de las testigos, quien dijo que una vez herido, Saldaña buscó un cuchillo y lo atacó.
Dijeron además que Saldaña, con la ayuda de otra persona, lo apuñalaba. Le decía ahora sí estás muerto, verdad, recordó la testigo, quien pidió reserva de su identidad.
Según datos policiales, Rodríguez, de 34 años, recibió siete heridas: tres en el abdomen, una en el brazo, una en el rostro y dos en las espalda, mientras que Saldaña una sola en la espalda. Ambos murieron en el hospital San Miguel Arcángel.
Javier Fanuco, director de la Dirección Nacional de Operaciones del Tránsito (DNOT), indicó que efectivamente la mujer de una de las víctimas pertenece a esa institución.
Y sobre las acusaciones que le hacen de actos de corrupción en su comunidad por su rango, dijo que de tener la persona pruebas contundentes de este o cualquier otro caso, la misma puede acercarse a las instalaciones de la Policía Nacional en Ancón.









