Las clases en dos escuelas, una en Santiago de Veraguas y la otra en Macaracas de Los Santos, fueron suspendidas.
En el colegio Belisario Villar, en Santiago, los estudiantes presentan alergia, picazón y vómitos, a causa del excremento de murciélagos y palomas, y por la fibra de vidrio.
Mientras en la escuela primaria Rudesinda Rodríguez, de Macaracas, los docentes salieron a la calle a protestar por el pago de 150 dólares que corresponden a la acreditación curricular.
Luis De León, vocero de los maestros, dijo que optaron por esta medida, ya que se cansaron de esperar su pago que debía ser desde el pasado 25 de abril.
Con la suspensión de clases en ambos planteles se afecta a 1,650 estudiantes.









