Son las 11:30 a.m. y un hombre acaba de estacionar su auto en la puerta de la Sala de Urgencias del Hospital Santo Tomás HST, según él, trae un dolor intenso en la barriga, pero allí como la prioridad es la sangre, de un filtro pasa a las sillas frías de la sala de espera, eso sin dejar de lado que antes tuvo que pedir el favor a otra persona para que moviera su auto.
Son las 12:00 m.n. y como las camillas en los hospitales públicos escasean, ver en los pasillos personas con venoclisis es común, muchos caminan como zombis penando por mejorar y poder regresar a sus hogares al siguiente día, ya que la atención puede durar varias horas.
Una bocina en la parte superior de la pared es el sonido más esperado, pues allí llaman a los pacientes para ser atendidos, todos quieren entrar porque se sienten mal y aseguran no aguantar más, pero las reglas en el hospital son claras, la atención es roja, verde y amarilla, o sea, según sea la gravedad.
No falta la pelea familiar, tres hermanos llegan asustados por el estado de salud de su padre, quien tiene 75 años, y se cayó "buscando lo que 'ta quieto", como dijo su hijo, un hombre de tez morena y con aparente sobrepeso. El señor se cayó limpiando las ventanas de su apartamento en San Miguel. Ya estaba en observación, pero el dilema era quién se quedaría con él esa noche.
Muchos indígenas llegan a buscar atención a este hospital, casi siempre parecen estar perdidos, hablan entre ellos en su lengua, suben el tono de voz, caminan de un lado al otro en la misma espera.
Dicho panorama se repite en el Complejo Arnulfo Arias Madrid, de la Caja de Seguro Social CSS, donde la percepción de los que llegan al cuarto de urgencias es "muchos entran y pocos salen".
Allí es otra historia, pues sumado a la aglomeración de pacientes, los enfermos luchan por sobrevivir no solo a la afección que los llevó al lugar, sino evitar adquirir otras bacterias que son inquilinas en la CSS y que por años han cobrado víctimas inocentes.
Unas 750 personas se atienden en época de fiesta y unas 300 normalmente, informó Nitzia Ballesteros, coordinadora del Cuarto de Urgencias del HST.









