Los panameños no sienten en sus bolsillos los $58.00 mensuales que en campaña les prometió el presidente Juan Carlos Varela, con el Control de Precios de Emergencias.
Tras que no se han ahorrado nada, ahora a seis de estos 22 productos les aumentó el precio, con el Decreto Ejecutivo N.° 72, que aplaza la vigencia de esta medida.
Ahora la cebolla, que antes se vendía a $0.60, con el control de precios estará en $0.80; el tomate perita, de $1.08 a $1.23; la lenteja, de $0.70 a $0.85; la carne molida, de $2.00 a $2.15. El pecho, que antes estaba en $0.75, costará $0.90, y el jarrete pasa de $2.30 a $241.
Para verificar los precios de estos rubros, el equipo de día a día visitó un supermercado ubicado en la vía Ricardo J. Alfaro y encontró muy pocas cebollas que se vendían según su peso.
Las bolsas estaban entre $1.45 y $1.74, su costo dependía del peso y para rematar no estaban bonitas. El tomate perita lo tenían a $1.24, lentejas había de diferentes marcas y los precios eran de $0.90, $0.67, $0.71, entre otros.
La carne molida y el jarrete estaban por las nubes, la primera solo había especial y la gente debía desembolsar $3.97 o $7.94 si quería un kilo. El pecho se vendía a $2.31 la libra y $5.08 el kilo, y el jarrete lo comerciaban a $2.30 la libra y $5.06 el kilo.
Ni en el mercado San Felipe Nery, ubicado en la Avenida B, los panameños tienen esperanza, ya que allá estos productos también están caros.
La señora Yadira, quien tiene 30 años entre el Mercado Público y el San Felipe Nery, exclamó: "él siembra, es agricultor, controla la naturaleza o es Dios para controlar los precios de las legumbres", refiriéndose a Varela.
Afirmó que el tomate perita lo compran a $1.10, y cuando no hay, a $1.25; la cebolla, a $55.00 y $60.00 una bolsa de 50 libras, por eso no la pueden vender a $0.80. Para ganar algo, venden a $1.50 la libra ambos rubros.
El jarrete en este mercado se vende a $2.50 y el pecho a $1.75 la libra. El carnicero Cristóbal Morales dijo que es muy fácil gobernar y mandar en lo que no es tuyo.
Pedro Acosta, de Uncurepa, señaló que nunca se iban a ahorrar los $58.00 porque hay que comprar otras cosas que lleva la canasta básica. Agregó que hay que aprender a bajar el consumo.
La señora Edith Villarreal, quien hacía sus compras en el mercado San Felipe Nery, expresó que no ha visto el ahorro que prometió el mandatario. Según ella, lo que cobra no le alcanza.









