Un prologado apagón se produjo ayer en Nuevo Arraiján, específicamente en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, el cual dejó sin fluido eléctrico a cientos de moradores del lugar, incluyendo residencias y establecimientos comerciales, poniendo en peligro los alimentos que mantenían refrigerados.
Gladys Rivera, residente del lugar, dijo que había hecho el supermercado de la quincena que incluía varios tipos de carne, leche y refrescos, y con el apagón corrieron el riesgo de que se dañaran.
Por su parte, Julia Peña, dueña de un minisúper, señaló su enfado porque el apagón coincide con un fin de semana que es de pago cuando el negocio mejora, y ahora se encuentra con que la mercancía que debe venderse fría no solo se calentó, sino que también estuvo a punto de dañarse.
Cabe destacar que lo peor de todo, indicaron otros quejosos, es que no avisan cuando van a realizar algunas reparaciones en la red eléctrica, dejándolos al azar.









