Los padres de familia de escuelas públicas, a diferencia de las particulares, tienen cancha abierta para comprar los libros que sus hijos necesitan para iniciar el año escolar en cualquier lado, y eso se ve reflejado en Salsipuedes, donde la venta de libros de segunda aumenta.
Gabriela Velásquez llegó con una lista en mano y, lentamente, recorría los puestos para conseguir sus libros. Ella aseguró que es un gran ahorro para su familia, ya que los libros están bien conservados.
Ella cursa un bachiller en Ciencias y un libro nuevo le cuesta entre $40 y $80, pero visitando los puestos del área ahorra la mitad.
Pero esta suerte no la corre Alisa Rodríguez, quien tiene su hija en primaria en escuela particular, y aseguró que las reglas en estas escuelas son claras: o compras con ellos o no te aceptan.
Pero lo dicho por algunos padres de familias sobre la venta de libros en las escuelas particulares fue negado por la Unión de Centros Educativos Particulares Uncep.
Su presidente, Gastón Faraudo, dijo que los colegios particulares no pueden obligar a los padres de familia a adquirir los insumos educativos como lápices, agendas, cuadernos y uniformes, entre otros, en el plantel, ya que estarían incurriendo en una venta atada, lo que podría ser objeto de una sanción por parte de Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia Acodeco.
Faraudo explicó que, en todo caso, la institución educativa puede ofrecerles como una opción, que no es obligatoria, la venta de útiles y textos escolares, siempre y cuando los costos sean más ventajosos que los ofrecidos en el mercado.
En cuanto a los uniformes, el acudiente debe tener la libertad de poder adquirirlos en el comercio que a bien tenga, siempre y cuando cumpla con los requisitos y especificaciones solicitadas por el centro educativo.









