Las oportunidades de ser alguien en la vida están al alcance de los jóvenes; sin embargo, muchos son absorbidos por las malas compañías y la delincuencia que viven en sus barrios.
Quien vivió esa mala experiencia fue Johana González, pues su hijo Manuel Miranda, de 18 años, se dejó influenciar por las malas amistades, se desvió del camino correcto.
Agregó que por fortuna lo ingresó al programa Jóvenes Constructores de la Alcaldía de San Miguelito, el Instituto Nacional para la Formación y el Desarrollo Humano, y Glasswing Internacional.
Según González, su hijo comprendió que el compinche no lleva a nada bueno y no iba a tener buenos resultados en su vida.
Ella agradece que su muchacho haya dado un golpe de timón a su vida, pues ayer fue uno de los 34 jóvenes que se graduaron de la tercera promoción de Jóvenes Constructores.
Javier Escala, gerente de proyectos de Jóvenes Constructores de Glaswing Internacional, dijo que ya han formado a 156 jóvenes, y cerca del 80% están colocados en actividades productivas.
Explicó que la influencia de los barrios donde viven los chicos es muy fuerte, y se dejan influenciar por sus amigos. Además tienen familias sin estructuras o si las tienen, no les dan la atención que merecen.
Al faltar esta familia toman malos caminos, quedan consumiendo drogas y en actividades delictivas, expresó Escala.
Gerald Cumberbatch, alcalde de San Miguelito, expresó que este proyecto les proporciona una herramienta para introducirse al campo laboral.
- Según Escala, lo que no le dan al muchacho en su casa, lo buscará o se lo darán en la calle.









