- estudios en aguas del río revelan que hay alto contenido de excremento de animales.
La clausura permanente de al menos 13 porquerizas ubicadas en las riberas del río Estibaná, en Macaracas, provincia de Los Santos, exigieron los moradores del lugar, quienes cerraron ayer la vía a la altura del puente sobre el río La Villa.
Por espacio de dos horas, los moradores se mantuvieron en el lugar hasta la llegada de la gobernadora de la provincia, Gina Smith, quien, tras conversar con los manifestantes, aseguró que se realizará una reunión la próxima semana para tratar el tema.
A juicio de los moradores de Macaracas, las porquerizas han ocasionado afectaciones a la salud de la comunidad, además de la contaminación del río Estibaná, afluente del río La Villa, lo cual está siendo investigado por el Ministerio Público, que ya realizó inspecciones en algunos centros de cría de cerdos de la región.
Elpidio Vega, residente de Macaracas y dirigente de la comunidad, manifestó que el cierre de solo seis porquerizas de forma temporal no es solución al problema, ya que, a su juicio, hay serias fallas por parte de los porcinocultores que han incumplido las normativas ambientales a lo largo de los años.
En mi mano tengo siete documentos de las autoridades pasadas, sobre porcinocultores que han fallado durante toda su vida y a quienes no se les puede dar permiso, porque están incumpliendo, dijo Vega.
El dirigente aseguró que estas porquerizas no tienen permiso de operación, ni estudios de impacto ambiental, por lo que no es posible que se les dé licencia para que sigan afectando toda una provincia.









