La Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH expresó su preocupación por la falta de seguridad jurídica en la que se encuentran las trabajadoras sexuales en América.
La CIDH urge a los Estados de la región a diseñar normativas y políticas públicas que garanticen los derechos humanos de las trabajadoras sexuales, incluyendo medidas para proteger su vida, su integridad, su honra y dignidad, así como para poner fin a la estigmatización y discriminación de la que son objeto.
En cuanto a las cifras, siete de cada 10 trabajadoras sexuales fueron víctimas de violencia en el último año. "Casi 9 de cada 10 de estas mujeres identificó que sus agresores eran policías, fuerzas armadas, agentes de migración y funcionarios de justicia.
Es decir, en la mayoría de los casos se trató de violencia institucional", manifestó Haydeé Laínez Cabrera, otra dirigente de RedTraSex.
El mismo estudio señala que 8 de cada 10 trabajadoras sexuales no hacen denuncias.
Deben cumplir
En el caso de Panamá, en cualquier ámbito comercial la situación en Panamá se pone difícil, y las trabajadores sexuales no escapan a esta realidad y aseguran que han tenido que hacer estrategias para que sus ganancias no decaigan.
"Margarita", como le llaman, ha dejado atrás las calles para buscar clientes en otros lugares, como las cantinas, bares, pues según ella, las vías en Panamá ya no son seguras, sino son los policías que se las quieren llevar, son los ladrones que les roban todo lo que han hecho en la noche.
Aunque muchas piden derechos, de igual forma se les exigen sus deberes, y es que de acuerdo con el Ministerio de Salud, ellos se mantienen siendo enérgicos en la inspección de lugares donde estas mujeres laboran, todas deben contar con el carné de higiene social, pues se han detectado anomalías en el tema.
El ministro de Salud, Miguel Mayo, expresó que es una obligación por parte de ellas.
Ganancias pasan de $150 la noche a solo $50, no hay negocio.
En Panamá no hay cifras exactas de trabajadoras sexuales.









