"La avaricia mata", fue uno de los mensajes de las pancartas que portaban miembros de la organización global, AIDS Healthcare Foundation, que trabaja hace 34 años en la respuesta al VIH y al sida, durante una protesta pacífica para exigir la liberación o flexibilización de patentes (mientras dure la pandemia de COVID-19) y a la transferencia de tecnología por parte de las grandes farmacéuticas como Pfizer, a fin de ampliar la producción, acceso y distribución de las vacunas a nivel mundial.
La organización hizo la petición a través de la iniciativa VOW (Vacunemos Nuestro Mundo) donde motivan a que se valore la vida de millones de personas en el mundo antes del beneficio económico.
Natasha Dormoi Eluf, coordinadira de País de AIDS Healthcare Foundation Panamá dijo que están solicitando pacíficamente a las farmacéuticas y a los gobiernos a hacer lo correcto y apoyar la propuesta de la Organización Mundial del Comercio para renunciar a la protección de las patentes en todas las vacunas contra la COVID-19.
De acuerdo con AIDS Healthcare Foundation el desarrollo de las vacunas fue financiado en su mayoría con dinero público, por ello las vacunas deben ser un bien público de la humanidad. Los gobiernos alrededor del mundo en total han contribuido con 8 mil 600 millones de dólares para el desarrollo de las diferentes vacunas, mientras que las organizaciones sin fines de lucro han donado casi 1 mil 900 millones de dólares más. Solo 3 mil 400 millones de dólares provienen de la propia inversión de las empresas farmacéuticas.

"Pfizer invirtió solamente $1 mil millones, su porcentaje de rentabilidad de la vacuna de COVID-19 será de $904% solamente durante 2021. Promediando $39 por las dos dosis, la vacuna de Pfizer es la vacuna más cara de las más de 10 vacunas contra COVID-19 de uso extendido en el mundo", detallan los datos compartidos durante la protesta.
La organización dejó claro que Panamá cuenta con los recursos necesarios y las autoridades han tenido la capacidad de asegurar vacunas para el 100% de la población, sin embargo, otros muchos países no tienen esta posibilidad.
De hecho, revelaron que Sudáfrica e India han sido los primeros países en proponer una exención de la propiedad intelectual para las vacunas y tecnologías contra la COVID-19, una propuesta que ha obtenido el apoyo de más de 100 países, por lo que motivaron a unirse a las más de 300 organizaciones en 43 países que han respaldado el movimiento VOW en Vacunarnuestromundo.org.









