En una desacostumbrada alianza: transportistas y usuarios del transporte colectivo de Vacamonte, aprovecharon la necesidad de ese servicio al inicio de clases, para exigir ayer que la Dirección Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre asuma la responsabilidad de dilucidar el tema de una piquera permanente y resuelva de una vez por todas el estado de incertidumbre en que se encuentra el transporte en ese lugar de Arraiján.
José Sierra, uno de los conductores afectados, dijo que la empresa Eco-Finanzas negocio la venta del terreno donde operaba la piquera lo que provocó su salida del área en el 2013, lo que los obligó a estacionarse en diferentes puntos, incluso frente a algunas casas, dando la imagen de desorganización.
Como un mediador surgió un Oficial de la Policía, quien se comunicó con la Dirección del Tránsito, y acordaron buscar una solución al problema.









