- En julio Meduca detectó la falta de salubridad en el plantel.
C uando pensaban que regresarían a sus aulas, luego de solucionado el problema de fibra de vidrio detectado hace dos meses, los estudiantes y maestros de la Escuela Fe y Alegría, ubicada en Curundú, deberán esperar una semana más hasta que la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) inspeccione el área para descartar si hay o no gases tóxicos.
La directora, María Quirós, dijo que los estudiantes siguen dando clases a través de módulos y en escuelas cercanas, hasta que culminen las inspecciones.









