En estado sumamente delicado se encontraba ayer Fátima Milagro Rodríguez, la joven que terminó con quemaduras graves por el incendio ocurrido el mediodía del lunes en la residencia 173, ubicada en la barriada Brisas de Nuevo Arraiján.
Informes proporcionados por los médicos que atienden a Fátima Milagro en el Hospital Santo Tomás, y a su madre, María Rodríguez Jiménez, indican que los pulmones de la víctima habían sido significativamente afectados, aparte de las quemaduras que sufrió en varias partes del cuerpo.
La situación se tornó más delicada, debido a la fragilidad corporal de Fátima, que tiene 29 años y presenta una anatomía propia de una niña de 5 años, lo que confundió a los bomberos que atendieron el siniestro, quienes pensaron que se trataba de una infante.
Debido a los fuertes dolores que está padeciendo Milagros, le están aplicando dosis de morfina.









