Este mes se conmemoran 10 años de la tragedia del bus 8B-06, en el que fallecieron calcinados 18 individuos el 23 de octubre de 2006.
A lo largo de esta época, los sobrevivientes de este incidente y sus familiares han pedido una justicia lejos de lograrse en el país y con más posibilidad de alcanzarla en Kansas, Estados Unidos.
Este proceso lleva ocho años en curso, y desde el próximo 7 al 14 de noviembre, 16 afectados por este tema estarán viajando a este sitio a presentar las prácticas de sus pruebas.
El representante legal de los sobrevivientes y sus parientes, Víctor Martínez, recalcó que llevan adelante un proceso en contra de la empresa Norcutt, que fue la que introdujo y registró en Panamá el gas HC12a. En Houston, las personas tendrán un careo entre las partes.
Mediante un proceso civil con un jurado de conciencia se tiene prevista que se realice la audiencia de fondo, entre enero y abril de 2017 continuará la presentación de las evidencias.
Luis Contreras, sobreviviente del siniestro, señaló que no han tenido justicia en el país, pero esperan lograrla por otros medios.
El 13 de octubre presentarán los 300 ejemplares del libro "8B-06 Crónica de una tragedia anunciada" en el Arzobispado de Panamá.
En tanto, Normi Castillo, pariente de dos de las 18 personas muertas, considera que hay poca responsabilidad del Estado de asumir este tema para que se les dé la debida atención.
Martínez no descarta reabrir el proceso en Panamá para demandar a funcionarios del Estado.
- Más de 25 personas quedaron heridas en este hecho. Los salvados siguen pidiendo justicia.









