La construcción de las megaobras en Panamá, como la Línea 1 del Metro, la planta de tratamiento de aguas residuales, la ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen, entre otras, ha cambiado la vida de los panameños para bien.
En el caso de la Línea 1 del Metro, se pueden desplazar más rápido a sus destinos, por eso muchos usuarios de este transporte esperan con ansias la terminación de la línea 2, que va desde San Miguelito hacia Nuevo Tocumen.
Pero no solo buenos servicios han traído las megaobras, ya que muchos panameños han trabajado en su construcción, lo que les ha representando un empleo con el cual llevan el sustento a sus hogares.
Uno de esos panameños es Víctor Estrada, oriundo de San Miguelito, quien empezó en la Cinta Costera 1 y 3 como ayudante general.
Hoy labora en la ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen, donde ha ido ascendiendo hasta ser capataz de producción.
Pero su ascenso desde ayudante hasta la posición que ocupa en la actualidad no ha sido fácil, pues tuvo que estudiar cursos de lectura de planos y soldadura.
Estrada aspira a más, por ello pone sus metas en un título, para inspirar a sus hijos, porque sabe que nunca es tarde para los estudios.
Otro de sus logros fue la adquisición de su casa, su auto y el más grande de todos, ser motivo de inspiración para los suyos
Mi papá es mi inspiración para estudiar porque su último título lo obtuvo a los 45 años, y con mucho sacrificio es profesor y en dos años se jubila. Mi mamá trabajó en Aldeas Infantiles SOS, donde aprendió el valor de la familia.
Una vez la ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen esté lista, será uno de los mejores y más bonitos de la región.









