Agua de pollo, lenteja solo con sal y salsa pálida, así son algunas de las descripciones que hacen los compradores de las fondas populares en la capital y es que, según ellos, desde hace meses la calidad de los alimentos ha bajado.
Arturo Bellido, quien trabaja por Avenida Cuba, comentó que hace cinco años la sopa tenía un precio de $2.00 y traía de todo, incluso estaba espesa, ahora la venden a $3.00 y solo tiene maíz duro, un trocito de ñame y un hueso como presa.
Pero mientras los compradores se quejan, los dueños de fondas, como Aurelia Acevedo, responden que los panameños deben ser agradecidos de que en el país aún hay comida barata.
Según Acevedo, no todo es culpa de ellos, pues los productos de la canasta básica están caros y tienen que reducir gastos, eso sumado a que las ventas son bajas.
Aseguró que cuando van a comprar y buscan los productos del Control de Precios para ahorrar, se encuentran con un arroz feo y lleno de churú, sin dejar de lado la carne que solo es nervio y pellejo.
El director de la Región Metropolitana de Salud, Aurelio Rangel, dijo que son los consumidores los primeros vigilantes de lo que comen y que es obvio que la calidad de las comidas en la calle no es la mejor, están dañadas, vencidas y mal manipuladas.
En cuanto a la calidad de los productos y el cuestionamiento del Control de Precios, el administrador de la Autoridad de Protección al Consumidor, Oscar García, aseguró que la calidad de los productos es muy buena.
- Sopa clarita y arroz duro ya tiene un precio de $3.50 en algunas fondas.









