No lograron su meta. Triste y con una esperanza burlada, los migrantes cubanos que se encontraban en la pastoral de Cáritas en Ancón fueron trasladados en la madrugada de ayer hacia el albergue ubicado en la comunidad en Los Planes de Gualaca, en la provincia de Chiriquí.
El titular de la cartera de Seguridad Pública, Alexis Bethancourt, explicó que muchos de los que residían alrededor del lugar se estaban quejando por la falta de limpieza, de igual forma estaban preocupados porque con las próximas lluvias iban a estar en riesgo de vida.
En el albergue de Cáritas en Panamá, solo quedarán mujeres en estado de gestación y otros que esperan ser devueltos a su país.
Maldonado Arepo dijo que ellos saben que la intención de Panamá es buena, pero que cuando salieron de su país esperaban más y, al no lograrlo, tienen pocos planes a futuro.
Cuba y Panamá firmaron en marzo de 2017 un acuerdo para garantizar un flujo migratorio "regular, ordenado y seguro" que permitirá la deportación de los isleños que están irregularmente en el país centroamericano.
Los migrantes permanecieron en Cáritas por más de cinco meses y vivían de las donaciones panameñas.
- En el lugar había muchas basura, recipientes con agua y hasta comida regada.









