Los rasgos faciales y su particular acento han hecho notoria la presencia de los africanos en la Terminal Nacional de Transporte de Albrook, desde hace algunos días.
Algunos viajan con grandes mochilas, otros acompañados de niños, todos con la meta de comprar boletos para viajar a la frontera de Panamá con Costa Rica.
Itza Barahona de Mosca, directora de Salud del Ministerio de Salud Minsa, dijo que ellos hacen un tráfico transitorio y que no representan problema alguno de salud para el país, pero de igual forma en las fronteras se les da algún tipo de atención si es necesario.
Un empleado de la terminal, quien no quiso revelar su nombre, comentó que la mayoría de ellos domina un poco el idioma español y cuando llegan al lugar, muchos preguntan por "Western Union", donde supone que retiran algún tipo de dinero.
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, expresó que hay la posibilidad de deportaciones masivas, pero que tendría que evaluarlo, porque muchos están viajando sin documentos, lo más importante es la parte de los derechos humanos.
El mandatario recalcó que los migrantes para llegar a Panamá están usando áreas de la provincia selvática del Darién, fronteriza con Colombia, que no están adecuadas para ningún tipo de tránsito.
Panamá mantiene su frontera con Colombia cerrada al paso irregular de migrantes, sin embargo, el Gobierno Nacional ha habilitado un operativo de "flujo controlado" para garantizar la vida de los extranjeros que se aventuran a atravesar el país por las montañas.
¿Qué ruta están usando?
Varela detalló que ante el reforzamiento de los puntos fronterizos, los migrantes utilizan una nueva ruta, que representa una travesía de siete días por las montañas para llegar hasta Laja Blanca y La Peñita, en la provincia de Darién.
Se conoció que a raíz de la crisis económica que enfrenta durante los últimos años Brasil, algunos haitianos habrían decidido realizar su desplazamiento a Estados Unidos por medio de largos viajes a pie y en autobús, a través de Sudamérica y Centroamérica.
Por el momento, a los que llegan se les da agua, comida, granolas, pero no albergue como tal.
El movimiento es diario y llegan hasta un millar de inmigrantes africanos que se encuentran varados en la selva panameña del Darién, frontera natural con Colombia, donde pasan muchas necesidades.
- 890 personas se cuentan por día, pero las cifras cambian, pues se mueven rápido.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos teme por la vulnerabilidad de unos 1,300 migrantes varados en Colombia.
Hay hombres y mujeres, algunas de ellas embarazadas, así como niños y niñas incluidos recién nacidos.









