Los migrantes cubanos que permanecen en las instalaciones de Cáritas Panamá, están preocupados, luego de que el gobierno decidió trasladarlos a la provincia de Chiriquí entre mañana y el martes entrante.
Guillermo Moisés, tiene meses en Cáritas en Ancón y aseguró que no era lo esperado, ya que ellos tenían la esperanza de que les dieran trabajo o ayudaran a ser regularizados en el país, aunque según él, es mejor que regresar a su país de origen.
Pero dicho trato solo será para los que ya están en Panamá, pues según el Servicio Nacional de Migración, los ciudadanos que ingresen a Panamá de manera irregular, a partir de la fecha, serán deportados.









