Rescatar las tradiciones de los pueblos de Panamá es lo que mueve a María Velásquez, una joven oriunda de Soná, provincia de Veraguas.
Es por eso por lo que se ha convertido en una alumna de su mamá Angelita Pérez, una artesana que confecciona polleras, montunos y tembleques.
De allí que recorra junto a su progenitora las ferias que se realizan por todo el país, como lo hizo en la XL Feria Nacional de Artesanías que se llevó a cabo en Atlapa.
A pesar de que estudia enfermería en la Universidad de Panamá, ya sabe tejer, y quiere aprender a confeccionar polleras.
Para lograrlo, sabe que en su madre tiene a la mejor maestra, pues quiere preservar todas esas artesanías panameñas.
En tanto Carlota Herrera, directora nacional de comercio, del Ministerio de Economía y Finanzas, dijo que 559 artesanos asistieron a la XL Feria Nacional de Artesanías.
Destacó que la feria, que se realizó desde el 26 de julio y que terminó ayer cumplió con todas las expectativas, ya que superaron las cifras del 2016.
En esta feria anual se valoró el talento juvenil de muchachos que están aprendiendo de sus padres y que no han abandonado sus estudios.
Según Herrera, también están protegiendo a los artesanos nacionales, ya que hay muchos extranjeros dedicándose a esta actividad a través del comercio al por menor.
Llegará el momento que mi mamá no podrá hacer artesanías, si eso sucede a nivel nacional, quién rescatará lo que nos identifica como panameños.
A la feria asistieron más de 30 mil personas. Las recaudaciones superaron a las del 2016, que fue de un millón de dólares.









