La tristeza, la inconformidad y la desesperanza por no tener medicinas se veías reflejadas en cada uno de los pacientes y familiares afectados por el envenenamiento del jarabe dietilenglicol que protagonizaron un cierre de vía en la Transístmica ayer.
Y es que armados con pancarta, sillas y bastones necesarios para mantenerse en pie, los pacientes denunciaron la falta de medicamentos, además de un supuesto negociado y corrupción en la entrega de bonos de indemnización, así como maltrato psicológico por parte del personal médico de la Caja de Seguro Social CSS.
De igual forma dieron a conocer su molestia desde el pasado abril, cuando la Corte Suprema de Justicia revocó la absolución de cinco personas, entre ellas el exdirector del Seguro Social, René Luciani, y les condenó a solo 18 meses de cárcel.
Daniel Sarmiento, vicepresidente del Comité de Familiares y Víctimas por el Derecho a la Salud y a la Vida, dijo que sostuvieron una reunión con el director de la Caja de Seguro Social, Alfredo Martiz, el 9 de junio para plantearle la situación y, pese a las pruebas presentadas del supuesto negociado, no han tenido respuesta ni se ha resuelto el tema de los medicamentos.
Luego de una hora de cierre, al sitio llegó subdirector de la CSS, Julio García Valarini, y el director ejecutivo de los Servicios y Prestaciones de Salud, Américo Lombardo, para hablar sobre la demanda de los pacientes y, tras algunos acuerdos parciales, reabrieron la vía.
Según el Comité de Víctimas, hasta el momento se han reconocido cerca de 800 muertes y más de 1,300 afectados, entre los que hay más de 250 menores de edad.
- Algunas personas caminaron mucho para llegar a su destino debido a la manifestación.









