La confección de banderas es un tarea que conlleva mucho esfuerzo físico, pero es una de las mejores pagadas, pues trabajar para la Patria es todo un honor, esa es la reflexión de Kathy Sánchez, costurera en los talleres de producción del Instituto Panameño de Habilitación Especial (Iphe).
Sánchez contó que es una labor que necesita mucha precisión y detalles, pues debe quedar perfecta, con medidas especiales. Todas las creaciones llevan su tiempo, pero las más difíciles son las banderas de lujo, ya que van forradas y llevan estrellas en ambos lados.
Para muchas de las personas que laboran en este taller, la discapacidad no es un impedimento para confeccionar la bandera panameña, pues en el sitio se observa a personas con capacidades especiales cortando y marcando sin ningún tipo de esfuerzo.
Visael Jiménez, encargado de los talleres, dijo que la producción de banderas es un trabajo que comienza desde junio, ya que la mayoría de las instituciones les hacen pedidos directos a ellos, pero a pesar de ello, están en una constante campaña para que los pedidos sean hecho antes, pues la demanda es grande.
Para este año la meta se ha cumplido, aunque son cientos de banderas, pollerines, estandartes que son fabricados en el taller.
En cuanto a la cantidad, aseguró que solo una entidad puede estar pidiendo hasta 30 banderas, eso sin contar que ellos ofrecen el servicio a empresas privadas y al comprador común que también desea tener algunas.
Jiménez manifestó que las costureras reciben su pago como corresponde y se les da tiempo de reposo, ya que confeccionar banderas u otros emblemas es una actividad que necesita mucha concentración.
Manos artesanales
Muchas de las banderas y listones tricolores que vemos ondear en estos días patrios provienen de los talleres del Iphe.
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Yanelis domínguez
- @YanelisDD









