Funcionarios de diferentes instituciones participaron en una jornada de identificación de especies de tiburones con la aplicación de técnicas de análisis morfológico de aletas en la segunda jornada del taller para fortalecer capacidades en la aplicación del Convenio CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), en trámites de exportación, que organizó el Ministerio de Ambiente (MIAMBIENTE) durante dos días en la ciudad de Panamá.
En la segunda jornada, los participantes del taller hicieron prácticas de reconocimiento de diferentes especies para capacitar a los asistentes en fases de recolección de datos para adelantar posibles procesos administrativos y penales y en la aplicación de disposiciones del Convenio CITES para autorización de exportación de partes de esta especie.
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Durante el segundo día de actividades, los facilitadores del taller, Sebastián Hernández y Maike Heidemeier, de la Universidad Véritas en Costa Rica, explicaron la forma de seguir el protocolo de identificación, que supone el análisis científico a través del reconocimiento morfológico de la aleta de tiburón para determinar la especie, tallas y otras características que ayudarán a reconocer el individuo, objeto del estudio.
Hernández dijo que este tipo de aplicación de técnicas de reconocimiento de aletas constituye un paso adelante, porque se está coordinando con la comunidad científica en la identificación de las aletas de tiburón y es importante porque se entrena a personal que está involucrado en la cadena de custodia.
Agregó el facilitador Hernández que este tipo de capacitación debe hacerse de manera más seguida para no perder la oportunidad de contar con información actualizada sobre las especies y sobre todo para reducir o terminar con la proliferación del tráfico de aletas de tiburón. Es también de interés para las autoridades de fiscalización. En ocasiones se tiene duda y entonces la genética entra a jugar un papel esencial, afirmó.
Bajo la organización de la Dirección de Costas y Mares de MIAMBIENTE, en este taller participan funcionarios de la institución, de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), del Ministerio Público, de la Policía Nacional, de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) y, unidades en los puestos de control en los aeropuertos Marcos A. Gelabert y Tocumen.
La finalidad del taller fue intercambiar información que lleve a la puesta en práctica de protocolos unificados que permitan proteger las especies que están en peligro; de igual manera se procuró analizar las técnicas para conocer mejor cada tipo de tiburón con la finalidad de reunir datos sobre la actividad pesquera en el país y evitar la depredación. Zuleika Pinzón, directora de Costas y Mares de MIAMBIENTE, dijo que la adopción de medidas como la aplicación de los registros CITES para la exportación contribuye a crear mecanismos legales y sostenibles para el comercio de estas especies. Agregó que en los últimos 50 años, la población de tiburones ha disminuido entre un 90 y 95%, sobre todo a causa del aleteo y la sobrepesca.
Sebastián Hernández, de la Universidad Veritas hizo una exposición sobre guías de identificación de tiburones como herramientas para coordinar el trabajo de las diferentes agencias y autoridades que tienen competencia en esta gestión. Expuso una relación del trabajo de investigación de campo en Chile, Perú y Costa Rica con la finalidad de reconocer las tipos de familia de tiburones, de acuerdo con las características de las aletas.
Alvis Taylor, funcionario con seis años de experiencia en MIAMBIENTE y quien se desempeña en la actualidad como inspector en el aeropuerto Marcos A. Gelabert, dijo que casi no le ha tocado atender estos problemas de aletas de tiburones, pero que el taller le brindó información para estar preparado. Es algo que no se había manejado y cuando ocurra, tendré mayor conocimiento.
Por su parte Marta C. Moreno, del Departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre en la Dirección Metropolitana de MIAMBIENTE, opinó que la metodología empleada es esencial, luego de los dos decomisos de aletas realizados en Tocumen en diciembre de 2015 y enero de 2016. Esperamos una segunda parte para ver otros aspectos como trabajar sobre muestras frescas y comprender mejor lo que ocurre con el aleteo, afirmó.
Esta funcionaria agregó que cualquier actividad que contribuya con un mejor conocimiento de los protocolos y cadena de custodia para los decomisos que se hagan en aeropuertos y a través de las oficinas, debe contar con mucha información técnica; sobre todo por las implicaciones legales que tienen y que forman parte de procesos en que intervienen diferentes instituciones.









