"El buhonero es conocido como aquel vendedor ambulante o vendedor callejero, es el trabajador de la economía informal que comercia distintos bienes de consumo", así describen los vendedores como Odalis García, con más 40 años de experiencia, su oficio.
Según ella, esto no será lo mismo por la creación de un mercado moderno que solo les traerá pérdidas económicas.
Ellos aseguran que en otros mercados pagan unos $400 mensuales de arrendamiento, pero que ellos no pueden pagarlos porque el negocio no anda bien.
Y es que tras la inauguración del nuevo Mercado de las Américas, son muchas las reacciones que han surgido, entre ellas, que desconocen el horario en que van a trabajar, que no saben cuánto van a pagar de alquiler y que si es, así nunca van tener un puesto propio, sino arrendado.
Uno de los primeros en mudarse fue "Yunian", sobrenombre con que prefiere ser llamado, él vende accesorios de autos, dijo que solo ha tenido un cliente y que teme no vender lo suficiente para mantenerse, pero prefiere dar unas semanas más a la propuesta de la alcaldía a ver como avanza.
Mientras, en un recorrido por El Terraplén, el alcalde de Panamá, José I. Blandón, reiteró que en las próximas semanas se estará concretando la licitación para las mejoras de esa vía con la colocación de adoquines, drenajes, cámaras de seguridad, ornato e iluminación.
Para el área de El Terraplén se tiene contemplada su peatonalización, dijo el alcalde capitalino, "queremos que el área recuperada se convierta en la puerta de acceso al Casco Antiguo, La Peatonal y Salsipuedes".
En cuanto a los buhoneros, dijo que como parte del reordenamiento de la ciudad, unos 150 quioscos de buhonería en El Terraplén fueron demolidos el pasado sábado. Los primeros 40 buhoneros ya iniciaron su reubicación, mientras que el resto, destinado para la 5 de Mayo, tendrá que esperar que se termine de habilitar el espacio.
Aún hay muchos detalles que abordar, pero ya se dio el primer paso, aseguró el funcionario.
Al nuevo Mercado de las Américas, ubicado en la vía principal de Calidonia, segundo piso, se puede llegar caminando, pero antes de subir hay muchos locales más que podrían llamar la atención y robarle clientes al resto.
Venta de artesanías y artículos usados, hay oficinas públicas, como ventanillas de Tesorería del Municipio de Panamá, así como la Corregiduría de Calidonia. También hay una tienda del Instituto de Mercadeo Agropecuario.









