¿Cómo nos vamos a mudar a un lugar que no reúne las condiciones necesarias? Esta era la pregunta que se hacían los vendedores del Mercado de Mariscos que iban a ser reubicados, temporalmente, en una galera en el Mercado San Felipe Neri.
Cuando llegaron a este punto se encontraron la sorpresa de que el local se mantenía cerrado y luego de sus quejas abrieron la instalación donde se alojarán por más de tres meses, 70 arrendatarios. Estarán allí mientras terminan los trabajos de remodelación en el Mercado de Mariscos.
Rafael Pérez, uno de los comerciantes, indicó que piden que se les adecúe bien el lugar donde van a trabajar. Indicó que ellos habían solicitado una inspección previa para verificar la condición de las nuevas infraestructuras, pero eso no fue posible.
"El Mercado de Mariscos ha bajado las ventas abismalmente; horrible, horrible, hasta un 70%", sostuvo Pérez, alegando que anteriormente por semana se podrían hacer hasta $300, pero ahora de a duras penas a veces hacen entre $100 y $120.
El desagüe, la ventilación, el soporte para las pesas, espacio muy reducido, entre otros aspectos, son algunas de las cosas que se deben mejorar, porque fueron mal hechas, a juicio de los vendedores.
Aurelio Rodríguez, coordinador de los Mercados Municipales, de la Alcaldía de Panamá, dijo que ya se había anunciado el cambio de los minoristas por los trabajos de remodelación integral al mercado que tiene 40% de avance.
Los nuevos puestos tienen un espacio de cuatro metros cuadrados.
Quienes van al local temporal, deben estar a paz y salvo.









