Moradores de comunidades del distrito de Cañazas, transportistas y comerciantes se mostraron en desacuerdo por la instalación de una garita de control en la comunidad de El Bale a cargo de los bukö daï (policía comarcal), en la cual se cobra por la entrada de cada vehículo a la comarca Ngäbe-Buglé.
Concepción Camaño, representante de San José de Cañazas, dijo que la medida adoptada por los indígenas los afecta porque aunque las comunidades de su corregimiento no forman parte de la comarca, la carretera de acceso atraviesa la región comarcal de El Bale, donde está ubicado el puesto de control.
El edil señaló que es injusto que las personas que tienen familiares en estas comunidades tengan que pagar cuando vayan a visitarlos solo por pasar por un tramo de terreno que pertenece a la comarca.
En la garita de control hay una cadena que impide el paso de los vehículos y al menos cuatro unidades bukö daï custodian y cobran por la entrada, con lo que no están de acuerdo los moradores.









