Mossack Fonseca rechazó de forma contundente la publicación de información falsa en la reciente base de datos liberada por ICIJ y que se argumenta salió del robo al sistema de la empresa.
Un comunicado de la empresa sustenta que de haber sido obtenida de forma ilícita, la base de datos está cargada de errores y lleva a conclusiones erradas entre personas, compañías e intermediarios. Esta publicación ataca de forma irresponsable a empresas prestigiosas y legales, como la nuestra, causando daños y perjuicios a clientes y a personas extrañas a Mossack Fonseca.
La información divulgada reitera que el uso de información privada robada es un delito en todos los estados en los que tiene presencia. Mossack Fonseca opera en todas las jurisdicciones bajo el cumplimiento de las regulaciones respectivas de la industria y todos los servicios que presta, se proveen siempre dentro del ámbito de lo legal, ciñéndose a las correspondientes normas de verificación de clientes.
Todas las publicaciones generadas de este robo de información se han plagado de especulaciones y han causado la diseminación de datos fuera de contexto, con errores en la información e ignorando las buenas prácticas de compliance y conocimiento del cliente que, establecidas por el sistema legal panameño y de otras jurisdicciones, Mossack Fonseca cumple a cabalidad.
Esto ha perjudicado la imagen no sólo de nuestro grupo sino de nuestros clientes, violando el secreto profesional entre abogado y cliente, que es un principio básico y universal del ejercicio del derecho.
Mossack Fonseca reiterar que como empresa responsable y respetuosa de la libertad de prensa, busca comunicación para evitar las acciones legales. Sin embargo, al ignorar nuestra carta de cease and desist, el consorcio está obligado a iniciar acciones legales contundentes para protegernos de actos como este, que al constituir un delito penal, deben ser llevados ante las instancias correspondientes para su debido procesamiento.









