La inseguridad por la que atraviesa el país ha sido analizada desde diversas perspectivas, pero no hay cambios que logren tranquilizar a la ciudadanía.
Y es que las balaceras, con víctima fatal y heridos, además de algunos intentos de robo han terminado sin captura de los responsables.
Monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá, dijo que la seguridad debe ser elevada a tema de Estado porque es una realidad lo que se está viviendo, por eso se necesita sentarse y tener claro todo un plan de seguridad.
"Se necesita un amplio diálogo para encontrar la solución, hay que volver a buscar el valor que tiene la vida para el ser humano", señaló.
Con él coincide el exdirector de la Policía Nacional Rolando Mirones, quien apunta a que sin distinción de partido político y junto a la sociedad civil, se deben unir esfuerzos para elaborar un plan nacional de seguridad por los próximos años. A su juicio, no solo hay que quedarse con las estadísticas.
El último reporte del Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales revela que el índice de homicidios en el país es de 7.5 por cada 100 mil habitantes.









