¿Estará el sistema educativo preparado para implementar la jornada de ocho horas en los centros educativos? Esta es la pregunta que se hacen gremios magisteriales.
Y es que todo nace a raíz del anuncio de la ministra de Educación, Marcela Paredes, quien adelantó sobre la construcción de 4,000 aulas distribuidas en las 3,281 escuelas públicas, para ampliar la jornada escolar de cinco a ocho horas diarias.
Diógenes Sánchez, secretario general de la Asociación de Profesores de la República de Panamá (Asoprof), manifestó que primero se debe hacer un estudio profundo, pues no se puede tener ocho horas al estudiante dando clases, porque será desgastante. Además, hay que tener en cuenta los comedores escolares para su alimentación, ya que en son escasos.
Paredes dijo que las nuevas aulas serán el equivalente a 20 centros educativos y, ampliando el horario escolar, los estudiantes se interesarán más en asistir a las escuelas. Las horas adicionales serán utilizadas en actividades extracurriculares como música, entre otras. Aclaró que esto aún es un plan piloto.
El dirigente de Asoprof consideró que de extenderse la jornada, también debe reconocerse un salario superior, porque hay muchos docentes que trabajan hasta en dos escuelas para enfrentar el alto costo de la vida.
La psicóloga clínica Lizmaineth Hernández, del Ministerio de Salud (Minsa), dijo que esto no es una medida positiva para el niño, ya que todos necesitan esparcimiento y reposo para ser productivos y tener un mejor desarrollo psicosocial.









