Algunas aguas embotelladas que se expenden de manera informal en los semáforos y otros puntos informales del país pueden causar a quienes la consumen hepatitis.
Aurelio Rangel, director de la Región Metropolitana de Salud, explicó que, a pesar de que las botellas están selladas, si el vendedor sufre de hepatitis, orina y no se lava las manos, lo que sucederá es que contamine también el envase por fuera.
Rangel agregó que a veces las personas tienen carné de salud, pero no cumplen con las medidas sanitarias que exige el Ministerio de Salud Minsa.
Precisamente, esta situación fue captada por día a día cuando uno de los vendedores bebía agua y la que le sobró la rociaba en el "cooler" donde se encontraba el producto.
El funcionario recordó que en operativos han detectado a estos vendedores reutilizar las botellas vacías de agua y luego venderlas, incluso, pegando los bordes para que cuando el cliente la abra pareciera que estuviera nueva.
Por su parte, Anarella Jaén, jefa del Departamento de Protección de Alimentos del Minsa, dijo que siempre se realiza vigilancia en expendio y verificación de las plantas por ser un producto de alto riesgo.
- RAngel dijo que de detectar irregularidad en ventas, se decomisa el producto.









