Los hábitos de consumo de los panameños son fáciles de reconocer, un buen día comienza con un pedazo de pan y café, aunque muchos aseguran que ni el pan pueden comprar, pues en las panaderías de la clase baja tiene mal sabor y le ponen cualquier precio.
Anayansi Vargas vive en el área de San Miguel, asegura que todos los días baja a comprar pan en las panaderías cercanas y no puede ni comerlo, pues le echan demasiada levadura al producto que queda amargo, además asegura que los vendedores lo pesan, pero al final lo venden al precio que quieran.
Una flauta tiene un costo de hasta $0.70, pero cuando la comen solo es fachada, ya que por dentro no tiene nada que comer, según la compradora, las dejan tostar al máximo.
En cuanto a los panes "michitas", como se les conoce, lo pueden comprar en $0.10 y en otros lugares hasta en $0.15, pero para el comprador le rinde menos si es una familia grande.
Muchos de estos consumidores no pueden irse a grandes panaderías donde ofrecen un pan con mejor calidad, ya que doblan su precio.
Para el economista Adolfo Quintero, el pan debería estar dentro de la canasta básica, pues no hay panameño que diga que no consume pan en su casa, e incluso de volverse a extender el Control de Precios, una de las nuevas opciones debe ser este producto.
Una familia podría consumir pan hasta tres veces al día, pues se presta para desayunar, almorzar y hasta cenar.
- Desde la Resolución 001 del 18 de febrero de 2011, el pan debe ser pesado antes de venderlo.









