La Cancillería de Panamá advirtió hoy a los cubanos a los que la anterior administración dio asilo y luego residencia que sus "exigencias" están pasando por encima de la ley panameña y les pidió tramitar como cualquier extranjero en el Servicio de Migración de acuerdo con las normas locales.
Una fuente del Ministerio panameño de Relaciones Exteriores dijo que la Cancillería "da por culminada su participación en el proceso" que les permitió primero recibir asilo territorial a 16 isleños, y luego residencia permanente especial a 7 de ellos.
De acuerdo con la informante, los 7 cubanos "exigen ahora residencia permanente para todos sus familiares, trabajo y casa", algo que "escapa de las manos de Cancillería".
Por otro lado, un comunicado de la Cancillería refiere que "la anterior administración concedió Asilo Territorial a un grupo de ciudadanos nacionalidad cubana", en septiembre de 2013.
"Posteriormente, el 27 de febrero de 2014, se les otorgó a un grupo de ellos el estatus migratorio de Residente Permanente" a los que ha orientado sobre los procedimientos y requisitos legales "para la regularización de sus estatus migratorios y de algunos de sus familiares".
Sin embargo, precisa, "las exigencias de este grupo han ido en aumento, llegando incluso a advertir acciones de fuerza y de auto flagelación frente al Palacio Bolívar, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, exigiendo a la institución el ejecutar acciones que se alejan de los procedimientos legales establecidos en las normas migratorias panameñas".
Señala que, "los panameños y los extranjeros son iguales ante la Ley", como lo indica la Constitución, y por eso llama a los cubanos "a que acudan a las instancias migratorias correspondientes para resolver su situación legal, siguiendo el debido proceso que llevan a cabo el resto de los ciudadanos extranjeros en nuestro país".
"En el Ministerio de Relaciones Exteriores valoramos las aportaciones de las comunidades extranjeras en Panamá, y los invitamos a que sigan enriqueciendo y contribuyendo al desarrollo de nuestra nación, tanto cultural como económicamente", añade.
El pasado 28 de febrero el entonces canciller panameño, Francisco lvarez De Soto, afirmó que los cubanos recibieron la residencia permanente "por razones estrictamente humanitarias y en apego a la normativa vigente. Se hizo con el objeto de ayudar a estas personas a poder regularizar su régimen migratorio y se ha hecho atendiendo a las circunstancias extremas de estas personas y no como práctica común".
El grupo de cubanos, refugiados desde septiembre pasado en Panamá, realizó el 24 de febrero frente a la Cancillería panameña una protesta para denunciar el supuesto estado de indefensión en el que les habían dejado las autoridades nacionales y amenazaron con coserse los labios si no eran atendidos.
"Nos prometieron muchas cosas, pero no podemos hacer nada", dijo al comenzar la protesta a Acan-Efe uno de los afectados, Yidian Chala, quien explicó que, aunque tienen una "carta de asilado" que les permite estar en el país, no cuentan con el permiso de "residencia permanente" que les permita acceder a empleos, y tampoco pueden salir del país.
Chala aseguró que en los meses que llevan en Panamá han tenido que "pedir limosna por la calle", y que no quieren terminar como "pandilleros" sino "vivir" de su trabajo "como personas decentes".
El 5 de septiembre pasado, nueve cubanos llegaron a Panamá en calidad de refugiados por razones humanitarias después de haber permanecido en Bahamas durante ocho meses, en los que denunciaron haber padecido numerosas penalidades a manos "del gobierno hostil" bahameño.
Según Chala, cuatro de los nueve asilados salieron de Panamá "hacia el norte hace unos meses" y cinco se quedaron en el país centroamericano, incluido él, y son los que realizaron la protesta frente a la sede de la Cancillería junto a dos de sus esposas, que llegaron posteriormente.









