Expertos en temas internacionales consideran que con un poco de cautela debe ser el actuar de las autoridades panameñas ante el conflicto entre Siria y Estados Unidos por el reciente ataque de misiles por parte de los estadounidenses.
El lanzamiento de 59 misiles tomahawk a una base militar en Siria, según Donald Trump, presidente de Estados Unidos EE.UU., fue por el supuesto ataque químico ocurrido el pasado 4 de abril a la provincia de Idlib.
Para Euclides Tapia, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá, lo fundamental es que Panamá no entre en profundidad a pronunciarse en ese tema, porque hay un tratado de neutralidad que en su artículo #2 dice que hay que garantizar el libre tránsito por el Canal de Panamá, con la intención de que ningún enemigo del país pueda tener un pretexto para atacar.
"Si nos sumamos a alianzas internacionales, creamos la posibilidad de que haya un enemigo que nos pueda atacar, ese conflicto tiene otro nivel, en el cual no estamos en capacidad de meternos", sentenció.
A pesar de estos señalamientos, el pasado miércoles 5 de abril, en la Gaceta Oficial N.° 28253-A fue publicado el Decreto Ejecutivo N.° 129 de 5 de abril de 2017 que establece la creación de un Plan Nacional Interinstitucional para la prevención y respuesta contra las amenazas e incidentes con armas químicas, biológicas, radiactivas, nucleares, explosivas QBRNE y sus sistemas vectores, bajo el Consejo de Seguridad Nacional.
Según el documento, lo que se busca es mantener la seguridad y la paz internacional respetando la Resolución 1540 aprobada el 28 de abril de 2004, por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sobre adoptar medidas y el rechazo de apoyo a los terroristas que creen y utilicen armas nucleares, químicas o biológicas.
- Este Decreto fue promulgado un día después del supuesto ataque con químicos.









