Estoy más segura afuera que adentro, aunque me moje o aguante sol, aseveró la señora María Zeballos ante la mala condición en que está la parada de Pan de Azúcar.
Según los usuarios, esto es un peligro para ellos que esperan un bus, pues en cualquier momento la estructura puede colapsar.
Aseguran que este problema lleva siete meses y ninguna autoridad se ha preocupado por repararla o cambiarla, lo que es un peligro pues el zinc se está cayendo.
El zinc está oxidado. Imagínate que se caiga y corte a alguien, cuestionó la señora Zeballos. Lo peor es que esta parada es muy frecuentada a toda hora, sobre todo por jóvenes en tiempo de escuela.
Las paredes están deterioradas y muy débiles, con tan solo alguien apoyarse en esa estructura le puede caer encima, dijo otro ciudadano cuando estaba a punto de abordar su transporte.









