En los Andes #2 las personas ya tienen músculos en las piernas y son capaces de correr largos maratones, pues todos los días les toca saltar para no caer en los inmensos huecos que hay en sus principales calles.
Es que desde hace meses, los huecos que antes eran pequeños ahora se han convertido en grandes cráteres, al punto de que hasta los vehículos se han quedado atascados en ellos.
Los residentes piden que les mejoren sus calles, pues están pasando páramos y temen que se den accidentes graves; como hace días cuando una señora se resbaló y se lastimó sus piernas.









