"Me han violado todos mis derechos y responsabilizó a los aquí presentes si a mí me pasa algo", expresó el expresidente Ricardo Martinelli, en la audiencia de comunicación de derechos que se llevó a cabo ayer en la Corte Suprema de Justicia.
Y es que en el aeropuerto Internacional Panamá Pacífico, donde supuestamente aterrizaría el avión que traía al exmandatario desde Miami, Estados Unidos, nunca ocurrió.
Ni siquiera a Marta Linares de Martinelli, esposa del expresidente y a su equipo de abogados, les permitieron el acceso a este aeropuerto.
Marta Linares de Martinelli lo único que pidió fue que se protegiera el estado de salud de su esposo, quien sufre de una serie de enfermedades muy serias.
Los abogados también pidieron que se levantara el estado de rebeldía, porque Martinelli se encuentra en Panamá.
Además mostraron su descontento con el magistrado de Garantías, Jerónimo Mejía, de que la detención preventiva comenzaba a partir de su llegada al país.
Y es que según el magistrado de garantías, Jerónimo Mejía, el año que estuvo detenido en los Estados Unidos no contaba para la detención provisional.
El abogado Fernando Carrillo, del equipo de Martinelli, pidió que su cliente sea trasladado a un hospital de tercer nivel, pues fueron las recomendaciones que hicieron los médicos.
Estuve preso un año en los Estados Unidos por órdenes de la Corte Suprema de Justicia y es injusto que no se tome en cuenta ese tiempo para la detención preventiva.
En las inmediaciones del Palacio de Justicia Gil Ponce, copartidarios de Martinelli mostraron su apoyo al exgobernante.









