A pesar de que era víspera del Día de los Difuntos, pocas personas asistieron ayer al Cementerio Municipal de Juan Díaz.
Una que sí asistió fue Edith Ureña, quien limpiaba la tumba de su papá, Abilio Sánchez, a quien recuerda todos los días.
Otros que también se encontraban en el campo santo fueron los que se ganan un par de dólares pintando y limpiando tumbas.
Este año están cobrando de $5.00 a $10.00 por pintar letras en las lápidas de las tumbas. Además, por pintarlas estaban cobrando $5.00 y por cortarles la grama, otros cinco dólares.
A pesar de la prohibición de las autoridades, había muchos menores de edad quienes buscaban ganarse unos reales arreglando las tumbas, ellos eran sacados del lugar por las unidades de la Policía Municipal.
Los que también querían hacer su día eran los vendedores de flores, quienes lamentaron que el día estuviera bastante flojo.









