Ver niños de siete años sufriendo múltiples dolores y desmayos es algo que una abuela nunca quisiera ver, pero eso es justo lo que ha tenido que vivir en carne propia Betty Adames, pues sus nietos gemelos, ella y su esposo fueron envenenados con dietilenglicol hace 10 años.
Ella viajó desde Santiago de Veraguas para estar en una de las audiencias del proceso que se le sigue a 11 personas, pero el proceso solo duró dos horas y media, ya que fue suspendido para mañana.
La razón es que los abogados están presentando nuevas querellas, en las cuales solicitan una indemnización para sus representados.
Gabriel Pascual, vocero del Comité de Familiares y Pacientes por el Derecho a la Salud y a la Vida, dijo que hay mucha dilatación del proceso, pero esperan que al final se condene a los implicados. Ellos esperan pena máxima de 12 años.
Con el envenenamiento masivo en la Caja de Seguro Social hubo al menos 146 víctimas.









