Arrendatarios y moradores del corregimiento de Calidonia, frente a calle 25, están preocupados y molestos por las aguas servidas que corren a un costado de sus locales.
Evangelito Beitía, vendedor de legumbres y frutas, dijo que desde hace más de seis meses confrontan ese problema y que han pedido la ayuda a las autoridades, pero no han dado solución alguna. Él dice que teme por su salud y no quiere perder clientes por los malos olores, excremento y alimañas que hay allí.









