Familiares y sobrevivientes de la tragedia del bus 8B-06 del pasado 23 de octubre de 2006 llevan adelante un proceso judicial que ha tardado más de dos años, pero que va con buen ritmo, según ellos. Aunque no tuvieron el apoyo de la justicia nacional, consideran que en Kansas City, Estados Unidos, donde llevan adelante esta diligencia, han tenido mayor respeto a sus derechos y a los procesos legales.
Víctor Martínez, abogado de los afectados, explicó que en enero próximo 2017, un grupo viajará a ese país a presentar pruebas. A finales del mismo mes o inicios de febrero 2017 unos especialistas estadounidenses vendrán a Panamá para realizar otras prácticas de prueba a los médicos que atendieron a los sobrevivientes y funcionarios de la Asociación Panameña de Ayuda al Niño Quemado, que atendieron a dos de los salvados en el año 2007.
Se estima que entre septiembre y octubre de 2017 haya audiencia en este caso que busca determinar la verdadera causa del incendio en donde murieron 18 personas y otras 25 quedaron heridas.
Luis Contreras, uno de los supervivientes, dijo que en las últimas presentaciones de pruebas que se dieron a finales de noviembre pasado, ellos narraron algo de la historia desde el día 1 del accidente, pero todavía quedan otras familias que deben rendir sus descargos.
"En Estados Unidos la justicia es muy diferente a la de aquí, aunque las empresas no sean de allá, la ley los va a perseguir; el juicio será con jurado de conciencia, se verán las responsabilidades de la empresa", recalcó.
- La audiencia busca determinar la introducción al país del gas refrigerante HC-12a.









