Como todos los días, Julio Gudiño, recolector de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario AUDD, salió en el camión compactador 49001 a recoger los desechos en la ruta Metrovial, en Juan Díaz.
Eran las 5:00 a.m. de ayer cuando salieron del patio de la AAUD en Juan Díaz, su primera parada fue en los multifamiliares de San Pedro, allí recogieron los desechos sin ningún problema.
Gudiño y sus compañeros siguieron en su recorrido por la vía José Agustín Arango, hasta que el conductor del compactador se detuvo en San Cristóbal, justo al frente del parque infantil construido con llantas usadas.
Eran las 7:30 a.m., todo marchaba según lo estipulado, Gudiño levantaba un tanque cuando observó la pierna de un bebé que colgaba de la chuta.
Inmediatamente abrió la chuta, sacó el cartucho negro y observó que era un bebé lo que había dentro.
"Yo no sé si era niño o niña, pero ya estaba muerto dentro de la bolsa negra", expresó el trabajador del aseo.
Padre de cuatro niñas, el trabajador de la AAUD expresó que la mujer que pare a un hijo y lo tira a la basura como si fuera un perro o un gato, no puede ser perdonada por nadie.
"Si tú no quieres al niño, regálalo, pero no se puede hacer eso de botarlo dentro de una bolsa", expresó Gudiño.
Al lugar llegaron unidades de la Policía Nacional y personal de Criminalística, quienes levantaron el cuerpecito del infante, lo metieron en una bolsa y lo pusieron dentro del carro fúnebre.
Una vez concluidas las pesquisas, lo trasladaron a la morgue judicial ubicada en el corregimiento de Ancón. Aún no se tienen rastros de la madre de la criatura.
Al retirarse las autoridades, Gudiño y sus compañeros siguieron atendiendo la ruta que tenían asignada. Ellos salieron de San Cristóbal, con el recuerdo del frágil cuerpecito inerte del bebé en la bolsa negra.
Según Gudiño, el bebé quería que lo encontrara porque vio su piernita. Si no lo hubiera visto, nadie sabría que estaba en el tanque.









