El Gobierno de Panamá informó hoy de que reformará la cárcel en la murieron 5 menores por un fuego intencionado en enero de 2011, caso por el que fueron condenados ayer a entre 46 y 6 años de prisión nueve funcionarios del sistema carcelario del país.
El ministro de Gobierno, Milton Henríquez, dijo este martes que el próximo día 22 se dará la orden de proceder para la construcción de un centro de custodia de menores "que va reemplazar" al Centro de Cumplimiento de Menores de la localidad de Tocumen, en la periferia este de la capital panameña, "donde ocurrieron esos hechos" de enero de 2011.
El proyecto forma parte de la "transformación total del Instituto de Estudios Interdisciplinarios, que es la que le corresponde la custodia y resocialización" de los menores que han delinquido, añadió el ministro.
Ese proceso de transformación prevé la construcción de un centro de menores en la provincia caribeña de Colón, cuya orden de proceder se entregará este mismo martes, y la licitación este año otra instalación similar en la provincia central de Herrera, dijo Henríquez en una entrevista con el canal local Telemetro.
"Estamos llevando adelante un proceso" de transformación del sistema de reformatorios nacional "para que tengamos facilidades y formación de los custodios adecuadas", afirmó el alto funcionario.
A Panamá "le conviene recuperar (socialmente) a estos muchachos" que han delinquido, y "no podemos pretender que se conviertan en personas útiles tratándolos como animales", agregó.
En ese sentido, Henríquez calificó de "absoluta violación a los derechos humanos" el caso de la muerte de los 5 menores en el reformatorio de Tocumen en enero de 2011, y tildó de "sanción ejemplar" la condena dada a conocer ayer por la Justicia contra los custodias y demás personal de Prisiones involucrado.
"Es la sanción más alta que yo haya escuchado en mi vida que se haya aplicado en Panamá (...) hubo una serie de conductas absolutamente inhumanas (...)eso nunca debió haber sucedido", aseveró el ministro.
El fuego en el centro de menores de Tocumen fue provocado por los mismos policías del reformatorio, que lanzaron bombas lacrimógenas al interior de una celda cerrada con llave y en la que estaban siete menores, dos de los cuales consiguieron sobrevivir aunque resultaron gravemente heridos.









