- Según la autopsia, la niña fue mordida por un lagarto que le desgarró un brazo.
Cientos de personas participaron ayer del sepelio de la niña Karla Concepción Guerra, de 7 años, quien fue encontrada muerta el pasado domingo 21 de este mes en un canal situado en medio de las plantaciones bananeras de Finca 61 en Changuinola, Bocas del Toro.
Los padres de la niña, amistades de la familia, docentes, estudiantes del centro básico general de Finca 62 y otros miembros de la sociedad se unieron en oración en el gimnasio del centro educativo donde llevaron el cuerpo de la niña, ya que era su lugar natal y su centro de estudios.
Luego de las oraciones y testimonios, una gran caravana encabezada por el auto que llevaba el féretro viajó por la avenida Omar Torrijos, pasando por la avenida 17 de abril hacia Finca 6 y finalmente realizaron la despedida en el cementerio situado a un lado de la carretera que va de Changuinola hacia Guabito.
Rostros de tristeza y el llanto de padres, hermanos y otros familiares desconsolados fue la nota característica en la despedida de la pequeña.
El resultado de la autopsia arrojó que la niña murió desangrada producto de la mordida de un lagarto que le desgarró parte de un brazo y además la mordió en diferentes partes del cuerpo.
A pesar de los primeros resultados, la fiscal superior, Jesica Rosas González, dijo que los resultados mencionados no significan que el caso esté cerrado, las investigaciones continúan y ya se han descubierto algunos elementos importantes para la investigación que se pretende perfeccionar.









