Los niños, al igual que los adultos, corren el riesgo de perder la audición debido al ruido. Y es que ayer, en el Día Contra el Ruido, expertos de la salud trataron de sensibilizar a la población.
En los predios de la Universidad Latina de Panamá, en la Avenida Justo Arosemena, estaba el estand de los especialistas, el cual mostraba un termómetro junto a un aparato que nivela el ruido ambiente, de obras de construcción y autos.
Los sonidos soportables son aquellos que no superan los 80 decibeles dB, explicó Lech Korytkwski, médico otorrinolaringólogo.
Por ejemplo, un susurro se encuentra en el orden de los 20 dB, mientras que un secador eléctrico de cabello cerca de los 80 dB.
El experto agregó que la idea principal de la iniciativa es tener un estimado con una tabla de un tiempo límite al cual se debe exponer una persona en condiciones normales para no sufrir algún tipo de lesión, que pueda afectar su audición.
En ese momento, a eso de las 12:30 p.m., el aparato indicó la intensidad del ruido ambiente, y marcaba de 80 a 85 decibeles, muy alto, dijo Korytkwski.
En el transcurso se orientaba a los ciudadanos que si la persona sospecha de alguna lesión, debe buscar una cita con un otorrinolaringólogo para que lo refiera a una audiometría, pues es el estudio adecuado para medir si existe un problema permanente y así evitar una sordera.
Para Pamela Santos, estudiante de la Universidad Latina del décimo semestre, este tipo de campaña ayuda a sensibilizar, ya que se explica que los ruidos no contribuyen a nuestra salud.
El Censo de 2010 del Instituto Nacional de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República, arroja 15,191 personas con discapacidad auditiva.
- Los sonidos que generan mayor daño son los que superan los 100 dB, como el de un taladro.









