La venta de libros en las ferias parece ser algo que no llama tanto la atención de la ciudadanía.
Esto se comprobó cuando en la Universidad de Panamá se organizó una feria de alimentos que incluía comercialización de libros y demás, pero muy pocas eran las visitas que recibían los puntos de venta de los textos.
"Las personas pasan por aquí y se quedan mirando como si aquí hubiera no sé qué, algunos solo les dan una ojeada, pero son pocos los que se llevan algún escrito", manifestó uno de los vendedores.
Por su parte, la clienta Lucía Arrieta, dijo que si los individuos supieran los beneficios que trae al intelecto sentarse a leer un libro, muchos los comprarían sin importar el precio.
Algunos dicen no comprarlos por lo elevado del costo.









