Usuarios del transporte selectivo de Arraiján se quejan de los constantes abusos en los que incurren algunos conductores de taxis del distrito y que no solo incluyen tarifas antojadizas, sino en el manejo mismo y el irrespeto a personas de todas las edades.
Fermina Santos, residente en La Polvareda, denuncia que normalmente paga $1.25, pero que tuvo que pagarle a un taxista $ 1.75 por la misma carrera.
Orlando Quintana, jubilado residente en El Llano, tuvo que pagar $ 2.00 por una carrera, por la que normalmente paga 1.50. Lo pagué en contra de mi voluntad y porque no encuentro un agente a quien ponerle mi queja, indicó el ciudadano de la tercera edad.
Otra queja de los usuarios contra algunos taxistas es que en diferentes piqueras trabajan personas muy jóvenes que manejan desordenadamente, poniendo en peligro la seguridad de los pasajeros, y otros enamoran a las damas.









