Aunque el Ministerio de Educación anunció la cancelación de los salarios adeudados mañana, a los últimos 288 docentes, de 1,428 que se encontraban en esa situación, alguno tendrá que dejar todo en manos de prestamistas.
Tal es el caso del profesor de multigrado Carlos Esteban Pérez, quien se encuentra dando clases en el área montañosa de la comunidad de Jordanal, distrito de Capira, provincia de Panamá Oeste.
Al docente se le adeuda desde febrero y, según sus cálculos, cobrará en diciembre unos $7,700, pues devenga un salario de $700, el cual se irá directo al bolsillo de los prestamistas.
Recordó que de los $3,000 atrasados del año pasado, tuvo que dárselo todo al prestamista, pero al parecer, el negociador se conmovió, que le regresó $20 para que tuviera algo.
El docente dijo que pedir prestado a estos señores es la realidad de muchos profesionales, quienes han perdido casa, además se les ha destruido su unión familiar por la mala coordinación del ministerio.
A la fecha, algunos todavía no han sido notificados como docentes, por lo que no tienen un número de empleado para cobrar.
Esto hace que su pago se retrase aún más, aseguró Pérez.
No solo esto ha enfrentado Pérez, en su codo izquierdo guarda una lesión, luego de resbalarse en julio de este año camino a su escuela, y lo peor es que no pudo ser atendido en la Caja de Seguro Social porque la entidad no lo ha notificado como empleado.
- Pagan a los hindú, colombianos y otros clandestinos el 20% sobre saldo, dijo Pérez.









