Los usuarios del transporte público que abordan diariamente su bus en la parada de Ojo de Agua, en San Miguelito, están cansados de aguantar el mal olor y los mosquitos, que producen las aguas contaminadas de una quebrada que está detrás de la caseta.
Los afectados aducen que son los residentes cercanos a la parada quienes lanzan desperdicios en la quebrada. Para escapar del problema, ellos esperan el metrobús fuera de la parada, pero los operadores no se detienen, por lo que no les queda de otra que soportar los malos olores.









