@jesus06041973
Los bajos salarios y las limitaciones en vehículos, equipos y personal humano son una realidad para los bomberos de las estaciones Federico Boyd, ubicada en Juan Díaz, y Luis C. Endara, en Tocumen, quienes deben recorrer grandes distancias y atender a una población de 390 mil 747 habitantes.
El subteniente Luis Ángel Jaramillo, encargado del turno C, en la Estación Federico Boyd, explicó que atienden el corregimiento de Juan Díaz que tiene una población, según el último censo del 2010, de 100 mil 136 habitantes y Pedregal con 51 mil 641.
Lo más increíble es que para esta misión solo cuentan en el cuartel con un camión de extinción con capacidad para mil galones de agua. Este vehículo también tiene centro de concentrado de espuma, pero ahorita tiene un desperfecto. Adicional seis unidades por tres turnos laboran en el cuartel.
Para Jaramillo, se debería construir un cuartel nuevo en Las Mañanitas, otro en Don Bosco y Costa del Este, pero por el momento se conforman con que en su estación haya otro camión cisterna, un vehículo de rescate y una ambulancia.
Pero si en la estación Federico Boyd llueve, en la estación Luis C. Endara no escampa, ya que según el último censo del 2010, atienden a una población de 238 mil 970 personas.
El subteniente José Mina, encargado de Turno C, en la estación Luis C. Endara, dijo que a esta gran población se suman las áreas de riesgo como inundaciones que se dan en El Pantanal, Felipillo, entre otras.
También hay empresas que manejan químicos y combustibles, establecidas en el corregimiento de Tocumen, que de darse una tragedia, debe ser atendida por los camisas rojas de dicho cuartel.
Para enfrentar todos estos posibles riesgos, solo cuentan con un camión extintor de mil galones, un vehículo de rescate de 350 galones, dos tanques de concentrado de espuma y tampoco tienen ambulancia.
Por si fuera poco, también cubren San Martín, Cerro Azul, Tanara, La Joya y La Gran Joya.
Mina reconoció que se han quedado cortos en equipos y personal, sin embargo, de forma heroica dijo que, a pesar de todas las limitaciones, hacen el trababajo, sin embargo, desea que todo mejore en el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá.
Más lo hacemos por vocación que por salario, expresaron los camisas rojas.









