- Empleados de Mi Bus tienen temor a ser despedidos, a pesar de que les aseguraron que no.
Si no es el candente sol que achicharra a los usuarios del metrobús debido al aire acondicionado dañado, es el chorro de agua que cae en los puestos por las filtraciones que tienen en el techo, esto ocasiona que los usuarios lleguen sudados, mojados y hasta ultrajados a sus puesto de trabajo, luego de terminar su viaje.
Pero como si esto no fuera suficiente, ellos no olvidan que deben tener una buena condición física, pues les toca todos los días esperar hasta una hora de pie para conseguir un bus de su ruta que los lleve a casa.
En medio de esta polémica que parece interminable, ayer se conoció que la empresa Mi Bus pasará a manos del Estado que garantizará un mejor servicio.
Ya se están dando los primeros pasos para una transición entre la empresa Transportes Masivos Metropolitanos, S.A. (Mi Bus) donde el ministro de Gobierno, Milton Henríquez, visitó a los trabajadores en el patio de Los Pueblos, con el fin de garantizar la estabilidad de los trabajadores de la empresa.
De igual forma, Henríquez dijo que para competir con el "transporte pirata", que es un negocio ilícito, tienen que tener metrobuses que vayan más rápido, que sean puntuales y donde quepa todo el mundo cómodamente.
Por su parte, Mi Bus comunicó que ellos siempre han sido una empresa responsable y han tratado de realizar su trabajo y eso por lo menos ha sido reconocido por el Gobierno.
Pero a pesar de todas las promesas de mejoras, los panameños de a pie no confían en las supuestas soluciones que se darán.
Marina Castro vive en Pedregal, trabaja en la ciudad y sale a las 4:00 a.m de su casa para llegar a las 10:00 a.m, como sabe que tiene que esperar mucho tiempo, hace cambio de zapatos, se lleva puestas una chancletas para aguantar su lugar en la fila y luego al llegar al trabajo se pone sus tacones. Ella sabe que nadie le pondrá un transporte exclusivo para ella y que la situación no va a mejorar y le toca seguir madrugando todos los días.









